El futuro del 2028: Los líderes del interior piden diálogo y "poner la pelota al piso" antes de elegir al vicepresidente
El gobernador de Caaguazú, Marcelo Soto, pidió diálogo y participación de los dirigentes del interior antes de definir quién acompañará a Pedro Alliana en 2028. Advirtió sobre el riesgo de tomar decisiones sin consultar a las bases y planteó recuperar un espacio de coordinación política dentro del oficialismo colorado para fortalecer la unidad.
El debate sobre quién acompañará a Pedro Alliana en la fórmula presidencial para el 2028 ya empezó a tomar fuerza. Mientras en la capital se barajan nombres, los líderes del interior del país, especialmente los gobernadores, levantan la mano para hacer un pedido muy claro a la conducción nacional: la decisión no se puede tomar a puertas cerradas y sin escuchar a las bases.
El gobernador de Caaguazú, Marcelo Soto, habló sobre esta situación y buscó poner paños fríos al asunto, explicando cómo ven el panorama desde los departamentos. Aclaró que los dirigentes regionales no están "vetando" o rechazando a los perfiles técnicos del Gobierno. De hecho, tuvo palabras de mucho respeto hacia el ministro de Industria, Marco Riquelme, uno de los nombres que suena para el cargo.
«Ya no existe un veto sobre la figura de nadie... ¿quién puede negar su coloradismo? ¿Y quién puede negar la gestión que está teniendo al frente del ministerio?», aseguró Soto, reconociendo el trabajo del ministro.
Sin embargo, el gobernador dejó un mensaje muy importante: ganar elecciones y gobernar un país requiere más que un buen currículum técnico o números favorables en una encuesta. Para que la fórmula presidencial funcione, debe mirar el "panorama global".
El riesgo de olvidar a los votantes de base
Soto usó una frase sencilla y directa para explicar el momento político: “Es momento de poner la pelota al piso”. ¿Qué quiso decir con esto? Que la peor decisión que podrían tomar los líderes del partido es apresurarse y elegir a alguien sin conversar antes con los dirigentes de cada rincón del país.
Si se toma una decisión equivocada o se ignora a los líderes locales, se corre un gran riesgo: que las bases se sientan dejadas de lado y, como resultado, ese descontento termine fortaleciendo a los movimientos rivales o a la disidencia.
Lejos de ser una amenaza caprichosa, Soto explicó que esto es simplemente la realidad de cómo funciona la política en el interior. Los gobernadores y dirigentes dependen del apoyo y la confianza de su gente en los barrios y las ciudades. Si desde arriba se impone una figura que no conecta con esa realidad, a los líderes locales les será muy difícil convencer a sus comunidades de que salgan a votar.
Sentarse a hablar para construir un equipo fuerte
Para asegurar que el proyecto del presidente Santiago Peña y de Pedro Alliana siga siendo exitoso, Soto propone una solución básica: un diálogo amplio con todos los actores políticos. El gobernador recordó que en el pasado, el movimiento Honor Colorado tenía un comando político donde todos los sectores estaban representados, y sugirió que necesitan volver a armar un equipo así de fuerte e integrador.
Además, recordó que el partido debe presentar una chapa que sea atractiva no solo para los colorados de siempre, sino también para aquellos ciudadanos que no están afiliados al partido, especialmente viendo que la oposición podría intentar unirse.
Las palabras del gobernador de Caaguazú se resumen en un consejo a las autoridades nacionales: el éxito de las próximas elecciones dependerá de trabajar unidos y de recordar que la verdadera fuerza del partido está en escuchar a su dirigencia y a la gente del interior.
El gobernador de Caaguazú, Marcelo Soto, habló sobre esta situación y buscó poner paños fríos al asunto, explicando cómo ven el panorama desde los departamentos. Aclaró que los dirigentes regionales no están "vetando" o rechazando a los perfiles técnicos del Gobierno. De hecho, tuvo palabras de mucho respeto hacia el ministro de Industria, Marco Riquelme, uno de los nombres que suena para el cargo.
«Ya no existe un veto sobre la figura de nadie... ¿quién puede negar su coloradismo? ¿Y quién puede negar la gestión que está teniendo al frente del ministerio?», aseguró Soto, reconociendo el trabajo del ministro.
Sin embargo, el gobernador dejó un mensaje muy importante: ganar elecciones y gobernar un país requiere más que un buen currículum técnico o números favorables en una encuesta. Para que la fórmula presidencial funcione, debe mirar el "panorama global".
El riesgo de olvidar a los votantes de base
Soto usó una frase sencilla y directa para explicar el momento político: “Es momento de poner la pelota al piso”. ¿Qué quiso decir con esto? Que la peor decisión que podrían tomar los líderes del partido es apresurarse y elegir a alguien sin conversar antes con los dirigentes de cada rincón del país.
Si se toma una decisión equivocada o se ignora a los líderes locales, se corre un gran riesgo: que las bases se sientan dejadas de lado y, como resultado, ese descontento termine fortaleciendo a los movimientos rivales o a la disidencia.
Lejos de ser una amenaza caprichosa, Soto explicó que esto es simplemente la realidad de cómo funciona la política en el interior. Los gobernadores y dirigentes dependen del apoyo y la confianza de su gente en los barrios y las ciudades. Si desde arriba se impone una figura que no conecta con esa realidad, a los líderes locales les será muy difícil convencer a sus comunidades de que salgan a votar.
Sentarse a hablar para construir un equipo fuerte
Para asegurar que el proyecto del presidente Santiago Peña y de Pedro Alliana siga siendo exitoso, Soto propone una solución básica: un diálogo amplio con todos los actores políticos. El gobernador recordó que en el pasado, el movimiento Honor Colorado tenía un comando político donde todos los sectores estaban representados, y sugirió que necesitan volver a armar un equipo así de fuerte e integrador.
Además, recordó que el partido debe presentar una chapa que sea atractiva no solo para los colorados de siempre, sino también para aquellos ciudadanos que no están afiliados al partido, especialmente viendo que la oposición podría intentar unirse.
Las palabras del gobernador de Caaguazú se resumen en un consejo a las autoridades nacionales: el éxito de las próximas elecciones dependerá de trabajar unidos y de recordar que la verdadera fuerza del partido está en escuchar a su dirigencia y a la gente del interior.




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