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Las dos bombas de Bachi Núñez: Su ultimátum de renuncia y el «golpe» en la disputa con los gobernadores

El presidente del Congreso, Basilio Bachi Núñez, lanzó un ultimátum sobre los resultados electorales en Presidente Hayes y denunció un supuesto intento de golpe en su contra por parte de gobernadores colorados. Sus declaraciones se producen en medio de las diferencias internas de Honor Colorado, donde el sector de gobernadores identificado como G15 impulsa la figura de César Cesarito Sosa para la vicepresidencia en 2028. La disputa abre interrogantes sobre el equilibrio de poder dentro del cartismo y las lealtades políticas que podrían configurarse después de las elecciones municipales.

📅 01/10/2026 16:26 👤 red24 👁️ 68 lecturas
Las dos bombas de Bachi Núñez: Su ultimátum de renuncia y el «golpe» en la disputa con los gobernadores
La política paraguaya, y en particular la dinámica interna de la Asociación Nacional Republicana (ANR), opera a menudo bajo la lógica del ilusionismo: lo que se exhibe en la vitrina suele ser una maniobra de distracción para ocultar lo que verdaderamente ocurre en la trastienda. Las recientes declaraciones del presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, son el ejemplo perfecto de este fenómeno. En una sola intervención mediática, el senador soltó dos verdaderas bombas de racimo: prometió renunciar a su cargo si su facción pierde en cinco distritos en las próximas elecciones y confirmó, sin eufemismos, que existe un intento de «golpe» en su contra orquestado por gobernadores colorados.

Como analistas de la siempre convulsa interna colorada, nuestra tarea es separar el ruido de la señal. Y al examinar la narrativa del legislador, la conclusión se resume en un viejo adagio: dime de qué presumes y te diré de qué adoleces.

Bachi Núñez presume de un control territorial absoluto para proyectar una imagen de fuerza que, en el plano nacional, está profundamente amenazada. Cuando el senador lanza el ultimátum de que renunciará si pierde «cinco distritos» en Presidente Hayes, está haciendo una apuesta sobre seguro. Las matemáticas electorales nos muestran que, de los 10 distritos del departamento, el cartismo ya administra 9. El único municipio fuera de su control es Teniente Esteban Martínez, un bastión liberal de apenas 2.000 votantes que Núñez ya se fijó como meta capturar con su candidato Óscar Giménez, con el objetivo explícito de «pintar de rojo el departamento».

Alardear con que dejará la presidencia del Congreso si pierde la mitad de un departamento donde tiene la victoria prácticamente asegurada no es un acto de valentía electoral; es un montaje discursivo. Bachi levanta un muro de arrogancia en el Chaco porque en Asunción el piso se le está moviendo.

EL «GOLPE» Y LA DESESPERACIÓN POR MANTENER LA JERARQUÍA

El origen de ese temblor es el «golpe» que él mismo denuncia. La insurgencia del llamado G15, el bloque de gobernadores colorados liderados por el guaireño César «Cesarito» Sosa, ha sacudido los cimientos del movimiento Honor Colorado. Estos líderes regionales han adquirido recientemente una autonomía administrativa y un músculo financiero sin precedentes gracias a las nuevas políticas de descentralización de recursos del Estado. Con esta nueva independencia estructural, ya no necesitan el peaje de los senadores asuncenos para operar en sus territorios.

El G15 ha utilizado este nuevo peso para desafiar la hoja de ruta sagrada de Horacio Cartes, exigiendo que Cesarito Sosa, y no Juan Carlos Baruja, sea el vicepresidente de Pedro Alliana en 2028.

La forma en que Núñez intentó desarticular este alzamiento en su entrevista revela la profunda incomodidad de la vieja guardia. Sus palabras exactas son una radiografía de un liderazgo que intenta imponer disciplina apelando al menosprecio. Refiriéndose al gobernador de Guairá, Núñez disparó: «Pasa que Cesarito muy rápido empezó a jugar en primera división». Tratar de novato al líder de una rebelión que aglutina a 15 departamentos es un claro síntoma de negación.

Aún más revelador es el desesperado intento de Bachi por recordarles a los gobernadores cuál es su lugar en la cadena alimenticia del cartismo: «Yo en ese sentido disiento con el gobernador de Guairá. El presidente de la República le tiene primero al presidente del partido, al vicepresidente, a la bancada de Senadores, a los gobernadores y a los diputados. Con una pequeña corrección le diría, capaz por su inexperiencia política todavía». Núñez se aferra a un organigrama piramidal que los gobernadores, empoderados desde sus regiones, ya han decidido ignorar.

Finalmente, el senador intentó usar la vieja táctica de la cooptación legislativa, pero el sarcasmo lo traicionó: «No nos preocupemos, de la lista del Senado de los 45 lugares, hay lugar para todos y si alguien quiere ocupar el número 1, número 2 o número 3, yo me ofrezco para ser el candidato número 45 y voy a entrar con ese número igual». Ofrecer lugares en la lista del Senado con ironía es, en el fondo, admitir que el G15 tiene el poder suficiente para sentarse a negociar esos cupos.

LÍNEA EDITORIAL: EL VERDADERO TABLERO DE AJEDREZ TRAS LAS MUNICIPALES

Desde nuestra línea editorial, observamos que Honor Colorado tiene una tendencia cíclica a fagocitarse. Ayer, la cúpula libraba guerras encarnizadas contra figuras como Enrique Riera, a quien acusaban de todo para luego abrazarlo; hoy, el enemigo interno a destruir o disciplinar son los propios gobernadores.

Bachi vaticina que, a nivel nacional, el Partido Colorado buscará la victoria en más de 180 de los 263 municipios del país este domingo. Pero el análisis político fino nos dice que el número total de intendencias coloradas será apenas una anécdota. El verdadero veredicto que dejarán estas elecciones será la configuración de las lealtades en el día después.

La disputa central no es entre la ANR y la oposición, sino dentro del mismo oficialismo. Se verá entonces cómo queda el tablero político: cuántos de esos intendentes electos responderán en su lealtad posterior al músculo descentralizado del G15 y cuántos seguirán inclinando la cabeza ante los tradicionales caciques asuncenos. Si los caudillos regionales logran alinear a sus intendentes, el ultimátum de Bachi Núñez en Presidente Hayes no habrá servido de nada frente a un «golpe» que, de forma irreversible, ya cambió las reglas del juego en la ANR.

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