Fretes llega a Salud en plena crisis: más presupuesto, pero con hospitales y médicos al límite
El presidente Santiago Peña confirmó finalmente el cambio que se venía manejando en los últimos días: Isaías Fretes dejará la presidencia del Instituto de Previsión Social (IPS) para asumir como ministro de Salud Pública, mientras que Derlis León, actual gerente de Salud de la previsional, ocupará la presidencia del IPS.
El movimiento se produce en uno de los momentos más delicados para la salud pública. El Gobierno sostiene que realizó una inversión histórica en infraestructura y anuncia para 2027 USD 760 millones para medicamentos e insumos. Sin embargo, el sistema enfrenta una crisis de especialistas, problemas de abastecimiento y reclamos que todavía no encuentran una solución definitiva.
El Ministerio de Salud confirmó 446 renuncias individuales de profesionales de la salud. Solo el grupo de anestesiólogos que presentó sus dimisiones representa 197 profesionales y 326 vínculos laborales, con impacto en hospitales como el Nacional de Itauguá, Hospital General de Coronel Oviedo, Hospital de Trauma, Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, Luque, Encarnación y otros centros de referencia.
La salida de especialistas tiene consecuencias directas. Los propios médicos advierten que la falta de anestesiólogos compromete cirugías programadas y de urgencia, procedimientos que requieren sedación y la atención de pacientes críticos.
A este escenario llega Fretes, quien durante su breve paso por el IPS mostró una forma de administrar basada en recorrer los servicios y verificar personalmente las condiciones en que trabajan los funcionarios y reciben atención los asegurados.
Uno de los episodios más contundentes ocurrió en la Clínica 12 de Junio. Durante una visita sorpresa, Fretes encontró graves problemas edilicios, entre ellos filtraciones que afectaban gran parte del techo, además de dificultades en el funcionamiento del servicio. Posteriormente dispuso el cambio del director del establecimiento.
También realizó visitas sorpresivas a otros establecimientos del IPS, incluso encontrando servicios cerrados durante recorridos fuera de los horarios habituales. Su administración planteó además avanzar en medicamentos, telemedicina y la recuperación de servicios que presentaban dificultades.
Pero Fretes también se encontró con una realidad financiera compleja. En junio reconoció ante una comisión del Senado que el IPS necesita alrededor de G. 150.000 millones mensuales para garantizar la compra de medicamentos, mientras una parte importante de los recursos disponibles está comprometida en el pago de deudas acumuladas.
Ese antecedente será importante ahora que llegue al Ministerio de Salud. Fretes conoce de primera mano lo que significa administrar una institución sanitaria con problemas acumulados, falta de medicamentos, dificultades financieras y presión de los asegurados.
El presidente Peña dijo que la inversión ya realizada supera los USD 500 millones en infraestructura sanitaria y que para 2027 se prevén USD 760 millones para medicamentos e insumos. También aseguró que la partida para el Instituto Nacional del Cáncer llegará a USD 195 millones.
Pero el propio mandatario admitió que el problema no se resuelve únicamente con dinero. “La inversión es fundamental, pero también debemos mejorar la gestión”, sostuvo al anunciar el cambio.
Esa será precisamente la principal prueba para Fretes.
Porque el nuevo ministro no recibe un sistema que simplemente necesita más presupuesto. Recibe hospitales que deben funcionar, especialistas que deben permanecer en el sistema, medicamentos que tienen que estar disponibles y pacientes que no pueden seguir esperando.
El desafío inmediato será evitar que las 446 renuncias se conviertan en una crisis todavía mayor. Los gremios mantienen sus reclamos y existe una nueva convocatoria de huelga para el 21 y 22 de septiembre. El Ministerio consiguió recientemente un acuerdo con algunos especialistas, pero el Sindicato Nacional de Médicos mantiene su postura y exige respuestas concretas.
Mientras tanto, Derlis León asume el IPS con conocimiento directo de la institución. Actualmente ocupa la Gerencia de Salud de la previsional, desde donde participó en proyectos como el Hospital Virtual, orientado inicialmente a pacientes crónicos y con una proyección de atención para más de 100.000 asegurados.
El cambio, por lo tanto, representa un intercambio de dos médicos que ya conocen el funcionamiento del sistema sanitario.
Ahora comienza la parte más difícil.
Fretes deberá demostrar que su experiencia en el IPS puede traducirse en resultados dentro de Salud Pública. Y León tendrá que enfrentar los problemas de una previsional que todavía arrastra dificultades de abastecimiento, recursos y atención.
El Gobierno habla de más inversión y más gestión. Los pacientes, en cambio, necesitan algo mucho más concreto: medicamentos disponibles, médicos suficientes, hospitales funcionando y atención en tiempo y forma.
Esa será la verdadera medida de esta nueva etapa.
El Ministerio de Salud confirmó 446 renuncias individuales de profesionales de la salud. Solo el grupo de anestesiólogos que presentó sus dimisiones representa 197 profesionales y 326 vínculos laborales, con impacto en hospitales como el Nacional de Itauguá, Hospital General de Coronel Oviedo, Hospital de Trauma, Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu, Luque, Encarnación y otros centros de referencia.
La salida de especialistas tiene consecuencias directas. Los propios médicos advierten que la falta de anestesiólogos compromete cirugías programadas y de urgencia, procedimientos que requieren sedación y la atención de pacientes críticos.
A este escenario llega Fretes, quien durante su breve paso por el IPS mostró una forma de administrar basada en recorrer los servicios y verificar personalmente las condiciones en que trabajan los funcionarios y reciben atención los asegurados.
Uno de los episodios más contundentes ocurrió en la Clínica 12 de Junio. Durante una visita sorpresa, Fretes encontró graves problemas edilicios, entre ellos filtraciones que afectaban gran parte del techo, además de dificultades en el funcionamiento del servicio. Posteriormente dispuso el cambio del director del establecimiento.
También realizó visitas sorpresivas a otros establecimientos del IPS, incluso encontrando servicios cerrados durante recorridos fuera de los horarios habituales. Su administración planteó además avanzar en medicamentos, telemedicina y la recuperación de servicios que presentaban dificultades.
Pero Fretes también se encontró con una realidad financiera compleja. En junio reconoció ante una comisión del Senado que el IPS necesita alrededor de G. 150.000 millones mensuales para garantizar la compra de medicamentos, mientras una parte importante de los recursos disponibles está comprometida en el pago de deudas acumuladas.
Ese antecedente será importante ahora que llegue al Ministerio de Salud. Fretes conoce de primera mano lo que significa administrar una institución sanitaria con problemas acumulados, falta de medicamentos, dificultades financieras y presión de los asegurados.
El presidente Peña dijo que la inversión ya realizada supera los USD 500 millones en infraestructura sanitaria y que para 2027 se prevén USD 760 millones para medicamentos e insumos. También aseguró que la partida para el Instituto Nacional del Cáncer llegará a USD 195 millones.
Pero el propio mandatario admitió que el problema no se resuelve únicamente con dinero. “La inversión es fundamental, pero también debemos mejorar la gestión”, sostuvo al anunciar el cambio.
Esa será precisamente la principal prueba para Fretes.
Porque el nuevo ministro no recibe un sistema que simplemente necesita más presupuesto. Recibe hospitales que deben funcionar, especialistas que deben permanecer en el sistema, medicamentos que tienen que estar disponibles y pacientes que no pueden seguir esperando.
El desafío inmediato será evitar que las 446 renuncias se conviertan en una crisis todavía mayor. Los gremios mantienen sus reclamos y existe una nueva convocatoria de huelga para el 21 y 22 de septiembre. El Ministerio consiguió recientemente un acuerdo con algunos especialistas, pero el Sindicato Nacional de Médicos mantiene su postura y exige respuestas concretas.
Mientras tanto, Derlis León asume el IPS con conocimiento directo de la institución. Actualmente ocupa la Gerencia de Salud de la previsional, desde donde participó en proyectos como el Hospital Virtual, orientado inicialmente a pacientes crónicos y con una proyección de atención para más de 100.000 asegurados.
El cambio, por lo tanto, representa un intercambio de dos médicos que ya conocen el funcionamiento del sistema sanitario.
Ahora comienza la parte más difícil.
Fretes deberá demostrar que su experiencia en el IPS puede traducirse en resultados dentro de Salud Pública. Y León tendrá que enfrentar los problemas de una previsional que todavía arrastra dificultades de abastecimiento, recursos y atención.
El Gobierno habla de más inversión y más gestión. Los pacientes, en cambio, necesitan algo mucho más concreto: medicamentos disponibles, médicos suficientes, hospitales funcionando y atención en tiempo y forma.
Esa será la verdadera medida de esta nueva etapa.




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