El polideportivo de G. 1.500 millones vuelve a escena con Alejo Ríos buscando la Intendencia
Alejo Ríos quiere volver a la Intendencia de Caaguazú. El exintendente, exgobernador y actual diputado es nuevamente candidato del PLRA para las elecciones municipales del 4 de octubre. Su regreso a la arena comunal también invita a revisar una historia que quedó registrada en denuncias presentadas años atrás contra administraciones vinculadas a la familia Ríos.
Uno de aquellos cuestionamientos tiene nombre, obra y monto: el mejoramiento del Polideportivo Municipal de Caaguazú por G. 1.500 millones.
En agosto de 2020, el entonces concejal Florencio Vega denunció públicamente supuestas sobrefacturaciones en obras municipales y afirmó haber entregado nada menos que 890 páginas de documentos a la Contraloría General de la República y a la Unidad Especializada de Delitos Económicos del Ministerio Público.
Entre las obras señaladas aparecía precisamente el polideportivo.
Según Vega, el mejoramiento había representado unos G. 1.500 millones, pero sostuvo que, de acuerdo con su estimación, los trabajos ejecutados no habrían superado los G. 500 millones.
La diferencia denunciada era enorme: G. 1.000 millones.
Eso fue lo que afirmó el concejal. La cifra de G. 500 millones no puede presentarse como un valor determinado posteriormente por una pericia oficial, porque hasta ahora no encontramos documentación que permita sostener eso.
Pero la denuncia existió.
Y no quedó solamente en declaraciones periodísticas.
LA CONTRALORÍA LLEGÓ A CAAGUAZÚ
La Contraloría General de la República dispuso una auditoría a la Municipalidad de Caaguazú en el marco de la Resolución CGR N.º 626/2019.
En agosto de 2020, auditores se encontraban verificando obras, escuelas, construcciones de aulas, barrios y empedrados. Vega sostenía entonces que las supuestas irregularidades alcanzaban tanto a la administración municipal de José “Papu” Ríos como a antecedentes relacionados con la gestión política de su padre, Alejo Ríos.
El polideportivo no fue el único cuestionamiento.
También mencionó el mejoramiento de la Plaza de la Conquista, con una inversión denunciada de aproximadamente G. 400 millones, y lanzó acusaciones sobre empresas que supuestamente estaban vinculadas con la familia Ríos.
Son acusaciones que deben ser consideradas como tales mientras no exista una resolución judicial que determine responsabilidades.
CINCO AÑOS DESPUÉS, RÍOS QUIERE VOLVER
El escenario político cambió, pero el apellido continúa.
José “Papu” Ríos está terminando su administración municipal y su padre, Alejo Ríos, busca regresar al mismo despacho que ya ocupó años atrás.
El actual diputado fue confirmado como candidato liberal a la Intendencia después de obtener 5.408 votos en las internas partidarias de junio.
Y precisamente por eso resulta pertinente recuperar aquellas carpetas.
¿Qué determinó finalmente la Contraloría sobre las obras cuestionadas? ¿Qué pasó con las 890 páginas entregadas por Vega? ¿Qué ocurrió con la denuncia presentada ante Delitos Económicos? ¿Hubo investigaciones posteriores, desestimaciones, archivos o responsabilidades establecidas?
Son preguntas que merecen respuestas documentadas.
Porque una elección no solamente sirve para escuchar nuevas promesas.
También es el momento de revisar qué ocurrió con las anteriores.
Y si Alejo Ríos pretende volver a administrar Caaguazú, aquellos documentos, denuncias y auditorías forman parte de una historia pública que merece ser aclarada antes de que los ciudadanos vuelvan a encontrarse frente a las urnas.
En agosto de 2020, el entonces concejal Florencio Vega denunció públicamente supuestas sobrefacturaciones en obras municipales y afirmó haber entregado nada menos que 890 páginas de documentos a la Contraloría General de la República y a la Unidad Especializada de Delitos Económicos del Ministerio Público.
Entre las obras señaladas aparecía precisamente el polideportivo.
Según Vega, el mejoramiento había representado unos G. 1.500 millones, pero sostuvo que, de acuerdo con su estimación, los trabajos ejecutados no habrían superado los G. 500 millones.
La diferencia denunciada era enorme: G. 1.000 millones.
Eso fue lo que afirmó el concejal. La cifra de G. 500 millones no puede presentarse como un valor determinado posteriormente por una pericia oficial, porque hasta ahora no encontramos documentación que permita sostener eso.
Pero la denuncia existió.
Y no quedó solamente en declaraciones periodísticas.
LA CONTRALORÍA LLEGÓ A CAAGUAZÚ
La Contraloría General de la República dispuso una auditoría a la Municipalidad de Caaguazú en el marco de la Resolución CGR N.º 626/2019.
En agosto de 2020, auditores se encontraban verificando obras, escuelas, construcciones de aulas, barrios y empedrados. Vega sostenía entonces que las supuestas irregularidades alcanzaban tanto a la administración municipal de José “Papu” Ríos como a antecedentes relacionados con la gestión política de su padre, Alejo Ríos.
El polideportivo no fue el único cuestionamiento.
También mencionó el mejoramiento de la Plaza de la Conquista, con una inversión denunciada de aproximadamente G. 400 millones, y lanzó acusaciones sobre empresas que supuestamente estaban vinculadas con la familia Ríos.
Son acusaciones que deben ser consideradas como tales mientras no exista una resolución judicial que determine responsabilidades.
CINCO AÑOS DESPUÉS, RÍOS QUIERE VOLVER
El escenario político cambió, pero el apellido continúa.
José “Papu” Ríos está terminando su administración municipal y su padre, Alejo Ríos, busca regresar al mismo despacho que ya ocupó años atrás.
El actual diputado fue confirmado como candidato liberal a la Intendencia después de obtener 5.408 votos en las internas partidarias de junio.
Y precisamente por eso resulta pertinente recuperar aquellas carpetas.
¿Qué determinó finalmente la Contraloría sobre las obras cuestionadas? ¿Qué pasó con las 890 páginas entregadas por Vega? ¿Qué ocurrió con la denuncia presentada ante Delitos Económicos? ¿Hubo investigaciones posteriores, desestimaciones, archivos o responsabilidades establecidas?
Son preguntas que merecen respuestas documentadas.
Porque una elección no solamente sirve para escuchar nuevas promesas.
También es el momento de revisar qué ocurrió con las anteriores.
Y si Alejo Ríos pretende volver a administrar Caaguazú, aquellos documentos, denuncias y auditorías forman parte de una historia pública que merece ser aclarada antes de que los ciudadanos vuelvan a encontrarse frente a las urnas.




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